
— Joooder. Vaya cambio.
— ¡Ostia! ya te digo, tio.
— Así que era esto lo que estaba tramando este. Pues que tontería. Si es el mismo blog de antes.
— Jaja. Ya te digo, tio. Menudo payaso, tanta movida pa ná. Hombre, hay que decir que está guapo, pero no me parece a mí para montar tanto alboroto.
— No sé… Veamos a ver qué hay por aquí. Hombre, de mano veo que ahora le dió por meter una cabecera enorme. Joder, esto en una pantalla pequeña debe ocupar la mitad o más. Vaya loco que está.
— Ostia, es verdad. ¿Y esa movida de twitter? ¿Qué será?
— Ah, nah. Otra bobada. Lo del twitter creo que es como un miniblog, como para ir mandando mensajes de lo que estás haciendo. Cuando vas a cagar y esas movidas, por ejemplo.
— Buff… Un blog dentro de otro blog… Vaya idas de pinza, macho. Ostia, pero mira como mola el menú principal, lo de las categorías.
— A ver… Anda, pues sí. Está bien, parece cómodo. Y mira, puso un enlace ahí bien grande para que la gente se suscriba.
— ¿Suscribirse? ¿A qué?
— Ja, ja. Joder, tio, no tienes ni puta idea. Suscribirse al blog, con un agregador de feeds.
— ¿Qué, qué, oh? ¿Un agregador de qué?
— Joder, te lo tengo que explicar todo. Un agregador de feeds. Unas páginas web a las que añades todas las páginas que quieras. El Marca, por ejemplo. Luego ves desde ahí los titulares de esas páginas. Mola porque no tienes que ir entrando en cada una.
— ¿Existe eso? Vas a tener que explicarme como van después…
— Y sigue empeñado en cascar los comentarios en la portada… Bueno, al menos parece que esta vez sí funciona lo de comentar desde la portada.
— Ah, sí. Nah, eso sí que está bien. Cunde para cuando quieres comentar en varios posts así rápido.
— Sí, es verdad. Oye, ¿no te parece un poco grande la letra?
— Bueno, sí, quizás sí. Pero bueno, va en conjunto con el resto de la página… Y bah, yo creo que ayuda a que se lean mejor las cosas. De la tipografía y los colores no hay queja esta vez. Queda bien y es muy legible.
— Cierto. ¿Y esa mariconada del corazon al final de cada post?
— Ah, ya. Creo que es como para votar los posts. Se ve que lo de las estrellitas de antes no funcionó demasiado bien…
— Sí, debe ser eso. Hombre, pues esto también creo que está mejor. A la peña no le costará nada hacer clic si le gusta una entrada…
— Claro. Supongo que él también pensaría eso.
— ¡Eh, mira esto! Fíjate en los enlaces a la Wikipedia. Aparece como un iconito de la wikipedia al final de cada uno. Mola.
— Ja, ja. Es verdad, tio. Y una cajita al final de los enlaces a archivos y tal. Cómo habrá hecho eso. Cunde.
— Ah, el pie del blog casi lo mantuvo igual.
— Sí, es verdad. Ahí no se rompió mucho la cabeza… Supongo que lo dejó para el final y ya estaba un poco hasta los cojones…
— Probablemente. ¡Ostia, como no nos habiamos dado cuenta de esto! Fíjate en los comentarios. Sale como un icono al lado de cada uno. Pero la mayoría no tienen… ¿Será que pretende que nos registremos en su web? Pues va guapo…
— A ver, déjame mirar… Ah, no, no. Esto me lo había comentado él. Al parecer es una movida que tu te registras ahí y te vale el mismo avatar para todos los blogs.
— ¿Cómo es eso? Vaya movidas…
— Sí, joer. Tú vas a una web… Creo que era gravatar.com, o algo así. Después te registras y subes un avatar ahí. En cuanto lo haces pues ya te vale ese mismo avatar para todos los sitios que lo soporten. Me parece buena idea… Si todos lo usasen molaría.
— Bah, me parece una bobada.
— Buf, y fíjate en esto. Si hay muchos comentarios lo de la portada falla un poco. A veces quedan unos espacios enormes entre cada entrada.
— Ya, bueno. Supongo que todavía tendrá que corregir bastantes cosas…
— Ya, habrá que darle un poco de margen.
— Oye, y puede que se haya flipado algo, pero lo del dominio .es mola. Y es más cómodo entrar.
— Cierto. Eso no se puede negar… Lo del dominio tiene clase. Tiene clase.
— Sí, tiene clase. Nah, y el resto en general también. Me gustan los colores, y que está todo muy espaciado. Es lo mismo, pero mejor.
— Ya. Cierto. Y lo de antes tampoco estaba tan mal.
— Pues no. No está tan mal.
Hola, de nuevo
Pues sí. TiRSO!web ahora se llama miguelSantirso.es. Y, como es obvio, he decidido aprovechar para cambiar el diseño del blog.
Supongo que estos primeros días aparecerán bastantes fallos. Si encuentras alguno, te agradecería enormemente que me avisaras para poder corregirlos.
